Vaya publicitaria sobre lona micro perforada, montada en una portería de trush de aluminio cromado (400x600 cm). Apoyado en uno de los pilares del trushh se incorpora un proyector laser que proyecta la palabra Speculator sobre las fachadas de los edificios adyacentes.
Hoarding of microperforated canvas, mounted on chrome plated aluminium arch truss (400 x 600 cm). One of the pillars supports a laser projector which projects the word Speculator onto the facades of the adjacent buildings.
2008. Madrid Abierto. Paseo de Recoletos
Con Speculator se continúa la línea de reflexiones sobre el mercado inmobiliario iniciada con la acción anterior. En este caso TxP ha creado un personaje ficticio que se apropia de la iconografía del cómic estadounidense más tópico, de esos súper-héroes de Marvel o DC erigidos en referentes morales para los lectores, constituyéndose como un anti-héroe cuya personalidad se encarna en una acción fundamentalmente amoral: la especulación inmobiliaria.
Speculator subvierte así el clásico maniqueísmo “bien-contra-mal” del cómic con la ambigüedad de su ideología, pues la acción que debe cometer es despertar conciencias y revelar una verdad incómoda: que todos somos potenciales especuladores, siempre y cuando poseamos una propiedad inmobiliaria, por ínfima que sea.
Speculator es un con-individuo con una particularidad: no esconde su identidad; la propaga. Esta singularidad múltiple se hace efectiva gracias a su valor simbólico, pues se convierte en una máscara que facilita la subversión y reapropiación del código ideológico preestablecido en la especulación inmobiliaria. Luego, todos somos Speculator, pues su identidad refleja a todos y cada uno de los innumerables especuladores españoles, surgidos de una “democratización” del mercado inmobiliario que ha normalizado la especulación inmobiliaria hasta convertirla en una práctica asumida e incuestionable cuyo resultado es una sobrepoblación de especuladores imposible de detectar, y por tanto de atacar.
Ante este desenfreno, surge Speculator como una carcajada que brota de la misma simultaneidad y del mismo anonimato que el fenómeno especulador. Desde la informidad de lo múltiple, la parodia se extiende en todos y cada uno de nosotros, anónima e invisible. Es la única manera de atacar: mostrando lo grotesco de un enemigo que puede encarnarse en nosotros mismos.
Speculator develops the ideas of the previous project which dealt with the property market. Here TxP has created a fictitious character taken from the iconography of the most popular US comic, inspired in the Marvel and DC superheroes put up as moral role models for their readers, but this one constitutes an anti-hero whose personality is embodied in a fundamentally amoral activity – property speculation.
Thus Speculator subverts the classic Manichaean ‘good against evil’ theme of the comic with the ambiguity of its ideology, since his duty is to rouse consciences and reveal an uncomfortable truth – that we are all potential speculators as long as we own a property, however humble it might be.
Speculator is a ‘with-individual’ with a peculiarity: he does not hide his identity but propogates it. This multiple singularity is effective thanks to his symbolic value which becomes a mask facilitating subversion and reappropriation of the ideological code preestablished in property speculation. We are all, then, the Speculator; his identity reflects each and every one of the countless Spanish speculators who have emerged from a ‘democratization’ of the property market. This has normalized property speculation to the point of it being taken for granted as an acceptable practice, resulting in an overpopulation of speculators that cannot be detected, and therefore cannot be attacked.
Amidst this lack of control springs Speculator like a howl of laughter bursting forth from the same simultaneity and anonymity as the speculator phenomenon. From the uniformity of the multiple, the parody extends to each and every one of us, anonymous and invisble. It is the only form of attack – showing the hideousness of an enemy that can be personified in ourselves.