Pegada de carteles, y edición de un folleto informativo donde se explica en tono irónico , la función y la existencia antipersona, cuya implantación solo se desarrolla en un solo barrio madrileño, el Barrio de Lavapies.
Putting up posters and issue of an information leaflet explaining in ironic tone the antiperson function and existence, in a single Madrid district, Lavapies.
2005 Pegada de Carteles. Barrio de Lavapies. Madrid
2005 Publicación del Manual Moskea.
El mobiliario urbano, en concreto, los bancos, elementos aparentemente escaso peso simbólico, se convierten en un instrumento eficaz de control y represión. El diseño “Banco Antipersona” es único e inconfundible, sus pequeñas dimensiones así como sus barrocos e inquietantes apoyabrazos convierten a este banco en una pieza singular poco frecuente en Madrid, de hecho, sólo se puede encontrar en el barrio de Lavapiés.
El “Banco Antipersona” debido a sus pequeñas dimensiones y a sus peculiares apoyabrazos obliga a sentarse y a utilizar el banco de una determinada manera. Este diseño no es casual, es más, tiene una clara intención de ser un elemento disuasorio frente a un posible uso no deseado del mismo. El mobiliario urbano es utilizado como instrumento de represión frente a la población de un barrio que parece incomodar la clase dominante. La presión inmobiliaria que existe en este barrio así como la incomoda presencia de inmigración que se encuentra enclavada en el centro de la ciudad son las causas por los que los aparatos control intervienen en sus múltiples formatos represivos.
Urban furniture, namely banks, features apparently of scarce symbolic weight, are converted into an effective instrument of control and repression. The design of an “Antiperson Bank” is unique and unmistakable, its small size just like its baroque and disturbing armrests making this bank a remarkable piece seldom seen in Madrid – in fact it can only be found in the Lavapiés district.
Because of its limited dimensions and peculiar armrests, the “Antiperson Bank” obliges one to sit down and use the bank in a particular way. This design is not coincidental; it clearly intends to be a deterrent against eventual misuse. The urban furniture is used as an instrument of repression against the population of a district that appears to trouble the dominant class. Real estate pressure in the district and the uncomfortable presence of immigration issues in the city centre are the reasons why control devices intervene in their multiple repressive formats.